Mi?rcoles, 19 de septiembre de 2012

        Hoy es de esos días que tienes un instante en que lo entiendes todo, pero… en el mismo instante ya no puedes ni contarlo, queda como regalo en la memoria… Hemos leído en la liturgia del día el famoso texto de san Pablo a los Corintios… aquello de que el amor es como el pan en la casa de los pobres… es de lo que más se habla pero de lo que menos se tiene… no! es broma… “El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites”.

      Creo que es a la madre teresa de Calcuta, a la que se le atribuye aquello de “ama hasta que duela” y con el pan entre las manos y mirando a Cristo hacerse alimento para nosotros, pensaba… ciertamente tengo al mismo Jesús en mis manos y no me exige nada, no me obliga, no ha esperado que le amara, para amarme… que fácil es todo. Ese Dolor del Amor, es el que me hace saltar de alegría… ¿como explicarlo? mira te repito la oración tan complicada pero, si por un momento la vives… que fuerte! El gozo consiste en algo muy diferente, que lo que yo sienta o me apetezca, no tiene nada que ver con el estar, si no con el Ser que Dios regala… pues es mas fácil abandonarse en lo que esta oración pide… que en exigir y pedir cada día lo contrario… eso es tan cansado… Ciertamente vivir esto con tus fuerzas es estar a un paso de equivocarte… habrá que pedir cada día este regalo, hasta saber dar con alegría verdaderas gracias a Dios.

Rezad por mi. Yo lo hago por vosotros…

-Jesús manso y humilde de Corazón.
-Del deseo de ser estimado      ...Líbrame Jesús
-Del deseo de ser alabado,
-Del deseo de ser honrado,
-Del deseo de ser aplaudido,
-Del deseo de ser preferido a otros,
-Del deseo de ser consultado,
-Del deseo de ser aceptado,
-Del temor de ser humillado,
-Del temor de ser despreciado,
-Del temor de ser reprendido,
-Del temor de ser calumniado,
-Del temor de ser olvidado,
-Del temor de ser puesto en ridículo,
-Del temor de ser injuriado,
-Del temor de ser juzgado con malicia,
-Que otros sean más estimados que yo,...Jesús dame la gracia de desearlo,
-Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse,
-Que otros sean alabados y de mí no se haga caso,
-Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil,
-Que otros sean preferidos a mí en todo,
-Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que tu quieras mi Señor.


Publicado por Luis.cu @ 22:14
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