S?bado, 27 de marzo de 2010

Por si os sirve para esta Semana Santa. Ayer vimos la película, San Antonio de Padua. Dentro de las limitaciones de la traducción y tantas otras dificultades, aparece la frescura de la vida de los que aman a Dios o mejor aun, se saben, amados por Dios.
Os dejo una mala traducción del sermón que hace san Antonio, en una ordenación y os animo a ver la pelicula entera.


“Quiero hacerles una pregunta. ¿Qué vinieron a hacer, aquí? ¿Y que significa todo este incienso? ¿y por que vistieron sus mejores trajes?  Estamos aquí, ahora para hacer fiesta por estos jóvenes que abrazan la Cruz de Cristo y que prometen ayudar a sostenerla. Es un momento al que se llega recorriendo caminos diferentes, accidentados, persiguiendo la luz que ilumina, la oscuridad de la noche. La llama de la divina providencia. Está escrito, que el Señor es la lámpara, es la luz. Está escrito que cada uno de nosotros sueña con ella en la noche y la procura al amanecer. Fue lo que hicieron estos jóvenes, que tenéis aquí delante para llegar a la ceremonia de hoy. Y es lo que hace, quién consagra la vida a Cristo. Abandona, la mujer amada… olvida los amigos… decepciona al padre… y abandona la madre. Deja los bienes, y despide la soberbia del mundo… la riqueza, los viajes… su propia casa o patria. Pero no se siente sólo. No se siente más sólo. Dónde quiera que vá, va con el… la mujer amada… el amigo… la madre… el padre… la patria. Porque Cristo es la casa, Cristo es el descanso, la ventura, la felicidad, la paz. Porque las preguntas son infinitas. Pero la respuesta es una sola: Jesucristo, Nuestro Señor”. Antonio Gracias, hoy me has hecho entender quien soy y que estoy haciendo…

Cada día... ¿Cuántas preguntas?. Ahora entiendo a aquel sacerdote, que cuando no podía responder, a los que en busca de respuestas se acercaban a el, les mandaba al Sagrario y les decía: el te contestará. Y ahora entiendo porque tan pocos acudimos, movidos por este consejo, porque, ciertamente, Jesucristo no deja sin respuesta a nadie.

Hoy Domingo de Ramos, el Señor me ha dicho, “desatad el borrico… por que yo lo necesito”.

Muerto de vergüenza… me dejo llevar a donde Dios quiera. La paz hermanos.


Tags: actualidad, Semana Santa, Pascua

Publicado por Luis.cu @ 21:31
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