viernes, 14 de enero de 2011

Israel Zanon en Zambia

    Hemos estado recordando y pidiendo por Israel, que está en el Seminario Redemptoris Mater de Kitwe en Zambia... de un modo especial, le hemos tenido presente en esta Navidad. Tenía un montón de cosas para decir... pero se me ha quedado la mente en blanco... ya ves con tanta carita de color... será por eso. De todos modos, quiero compartir esto que acabo de escuchar... lleno de santa envidia. Seguramente conocéis este relato, pero un día entre mil, vale la pena recordar, que fáciles son las palabras... pero nosotros hemos visto y oido... y estamos llamados a mucho más, porque mucho hemos recibido... Estos días he visto estas palabras cumplidas en Israel, y perdonad: así hasta a los mediocres se nos llena la vida de esperanza... Unidos en la Oración.

“Al final de una cena en un castillo inglés, un famoso actor de teatro entretenía a los huéspedes declamando textos de Shakespeare. Después se ofreció a que le pidieran alguna pieza extra. Un tímido sacerdote pidió al actor si conocía el salmo 22. El actor respondió: ‘Sí, lo conozco, pero estoy dispuesto a recitarlo con una condición: que después lo recite usted’. El sacerdote se sintió incómodo, pero accedió. El actor hizo una bellísima interpretación, con una dicción perfecta: ‘El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. Preparas una mesa ante mí enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término’ Al final, los huéspedes aplaudieron vivamente. Llegó el turno al sacerdote, que se levantó y recitó las mismas palabras del salmo. Esta vez, cuando terminó, no hubo aplausos, solo un profundo silencio y el inicio de lágrimas en algún rostro. El actor se mantuvo en silencio unos instantes, después se levantó y dijo: ‘Señoras y señores, espero que se hayan dado cuenta de lo que ha sucedido esta noche: yo conocía el salmo, pero este hombre conoce al Pastor”.


Publicado por Luis.cu @ 12:21
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios