sábado, 24 de abril de 2010

Normalmente yo en estos temas no me suelo meter… (Por lo que al terminar, podréis decirme, mejor que sigas sin meterte). Pero resulta que tengo un problema: Tengo que comprar un altar. Esto va mas allá de razones litúrgicas, estéticas personales, mandatos canónicos… si hay que comprarlo… se compra. Igual con la colaboración de algunos, gracias a este inmenso mar de internet, la cosa es más fácil, o puede que termine siendo un verdadero dilema.
Como norma de discusión, digo aquella cita de un canto que he oído no hace mucho: “Los primeros cristianos morían unidos en el circo romano, hoy andan divididos por si hay  que rezar levantando o no las manos”. Es decir, que en lo fundamental, unidad, en lo secundario dialogo y en lo superfluo caridad… (Esta cita me ha salido traidora, es decir mala traducción. Tambien en los comentarios no puedo dejar de mostrar mis preferencia, es lógico, lo siento).

En la primera imagen vemos al Santo Padre, celebrar de espaldas, bueno de espaldas, es un decir, porque de espaldas están todos… celebrantes, concelebrantes y aunque no salen en la foto, también los fieles.

 
Me gustó leer del mismo Ratzinger, aun cardenal, la explicación en la que decía, que de este modo, todos alaban y veneran de la misma manera el misterio, que se hace presente en el altar y como una explosión llena de belleza, se ve en todo el retablo, como un resplandor celeste, en el que todos contemplan la grandeza del amor de Dios, que en Cristo, nos amó y se entregó por nosotros. (Sobre las citas que no pongo entre comillas, es que son de memoria, que aviso…, no es mi fuerte).Muchas generaciones han vivido la Eucaristía de este modo, y hasta podríamos decir que algunos la recuerdan con nostalgia.

En la segunda imagen vemos otra celebración de la Eucaristía,  (También católica, especifico porque se ve cada comentario por ahí, que para llamar misa romana… parece que tenga que ser, al estilo: Lino, Cleto, Clemente, Sixto… y algunos más… pero ya está; ni concilio Vaticano, ni últimas disposiciones).
  A lo que vamos. Un altar central en el que el centro es Cristo: Sacerdote, Víctima y Altar. En el Centro, visiblemente, que para eso están los signos, está el altar, el pan y el vino, "ofrendas que se convertirán para nosotros en el Cuerpo y la Sangre de Cristo".Y todos los demás, celebrantes, concelebrantes y fieles, no solo viéndose unos a otros, sino atenta su mirada al Pastor de los pastores Cristo Jesús, que se ha hecho para nosotros, no solo Pastor, también oveja, y pasto (alimento).Esta foto me recuerda mucho a los iconos de la Satísima Trinidad.

  

Y en la última imagen, que yo llamaría de “consenso” en la que, el sacerdote está de cara…, a los fieles, al altar y a la cruz… no está mal, parece que hemos encontrado un punto medio entre los dos extremos…

 

La centralidad de la Cruz es interesante. Si imaginamos que el fotógrafo del fondo es el Celebrante, está un poco partido. Da la sensación que se ha arrancado el altar del retablo, se ha puesto más hacia el centro del templo, pero todos los enseres celebrativos han quedado como fuera de lugar.
¿Puede ser bueno para la piedad del que celebra? ¿Centra la mirada de los fieles? ¿Queda reducida la influencia del Sacerdote, que suele ser demasiado protagonista? ¿Cuando decimos: “Este es el Cordero de Dios…” se multiplican los signos, lo mostramos por algún lateral de la cruz? ¿Cuando nos dirigimos a los fieles, para el signo de la paz, tendrás que asomarte entre los barrotes (Con perdón)?

Bueno, ninguno de los tres altares, le van a la capilla antes mencionada, pero sobre la manera de celebrar en ella, si que tendrá que parecerse a alguno (esto me está quedando un poco raro, pero espero haberme explicado un poco). Quiero decir, en uno, parece que todo se centra en lo mistérico, acentuando este punto, puede perderse el sentido Pascual (Reunión, Comida, Encuentro, Celebración). En otro, puede haber tanta Pascua, que parezca que hay poca reverencia ante tan grandes misterios. Por último (perdonar que recuerde esta cita): "Cristo está presente durante la Eucaristía de varias maneras. Está presente en la persona del presbítero que ofrece el sacrificio de la misa. Según la Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Concilio Vaticano II, Cristo está presente en su palabra “pues cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es Él quien habla”. También está presente en el pueblo reunido que ora y canta, “pues Él prometió: ‘donde están dos o más congregados en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos’ (Mt 18:20)” (Sacrosanctum Concilium, no. 7). Hablamos de la presencia de Cristo bajo la apariencia de pan y vino como “real”, con el fin de enfatizar la naturaleza especial de dicha presencia. Si bien los otros modos en que Cristo está presente en la celebración de la Eucaristía no dejan, ciertamente, de ser reales, este modo supera a los demás. “Esta presencia se denomina ‘real’, no a título exclusivo, como si las otras presencias no fuesen ‘reales’, sino por excelencia, porque es substancial, y por ella Cristo, Dios y hombre, se hace totalmente presente” (Mysterium Fidei, no. 39)". Siempre me da miedo, creo que comprensible, que al querer dar importancia "al todo", algo concreto, la pierda.

Bueno... en resumen, después de tanto jaleo, mi simple intención era hacer o comprar un altar al estilo del ambón, no muy grande, pero... ¿Cuadrado, rectangular? ¿Madera, mármol? No se. Me quedan muchas cosas que decir del tema, pero como dice un amigo, si lo haces muy largo, nadie lo lee… gracias amigo por tus sabios consejos. Un abrazo.

Sin entreteneros más… así esta ahora la capilla, aunque estamos de restauración de frescos y reabilitación por las humedades.


Tags: El Altar, Opinión, Actualidad, Belleza

Publicado por Luis.cu @ 14:34
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