sábado, 17 de abril de 2010

         

   Es típico de las encuestas “+ bien cutres”, la preguntita de marras, que al final terminamos respondiendo todos, si cae en nuestras manos: ¿Qué tres cosas te llevarías a una isla desierta?
   Lo único bueno (o malo) de esta pregunta es que quedan pocas islas desiertas, y que difícilmente daría tiempo, de existir, a recoger lo que deseas, pero bueno…, sueños, sueños son…
   El tema viene a cuento, de uno de los Salmos, que la Escritura nos ofrece como un verdadero regalo y como siempre, frente a las ocurrencias humanas, es mucho más simple y más sencillo: “Una cosa pido al Señor, eso sólo buscaré”.
   Ves que fácil, no tienes que pararte a buscar muchas cosas, solo una, y además, no pesan si no que liberan.
   Ahora viene lo fuerte…, la respuesta: “Habitar en la casa de Señor por los días de mi vida”.
   ¿Que mas se puede pedir? Salud o enfermedad, riqueza o pobreza, alabanzas o humillaciones… todo, en tanto en cuanto, me ayude a recibir el don, para el cual he sido creado. (Es verdad, esto no es mío, es una adaptación vulgar del principio y fundamento de los Ejercicios de san Ignacio).
  Como dice un amigo mío: ahí estamos… y digo yo… no es fácil llegar a esta simplicidad, pero aun perdiendo la vida entera, aun dejándonos quemar vivos, aun haciendo todo el bien que pudiéramos, en esta breve vida, no sería más que desprecio, si no deseáramos y viviéramos para este único fin.
   Este es el sentido del hombre, aquel que se pasa su vida en busca de sentido, teniéndolo tan cerca, dichoso quien lo halle y mas dichoso aquel quien al final de sus días, mirando a tras, vea que valió la pena, pues no hay dicha más grande, que encontrar lo buscado, siendo esto lo único, lo mayor y mejor.

   “Espera en el Señor, sé valiente, ten animo, espera en el Señor”. (Salmo 26)

   A propósito de Salmos, os dejo este link…
http://www.angosto.org/Salmos


Publicado por Luis.cu @ 1:32
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios