domingo, 31 de agosto de 2008

Esta mañana no ha sido una mañana diferente, pero a veces parece que todo... como que tiene ganas de hablarte. A diferencia de otros días que todo parece tan callado. Así que me he puesto en predisposición de escuchar... No es lo mismo levantarse contento después de haber dormido bien, que levantarte con cara de perro, pensado que todos los que salen a tu encuentro detrás de cada esquina son tus enemigos... Muchas veces he visto que el trasnochar provoca mañanas insoportables. Así como las mañanas más dulces suelen ser, las del día siguiente a haber dormido suficiente. Entonces... eso es lo que he escuchado hoy: “¡Buenos días!”. Unos que se cruzaban conmigo, han tenido sólo una especie de sonido “gutural” difícil de describir, los ojos estaban entrecerrados y no eran “nipones”, por lo que he pensado que, más que días, eran noches lo que aun estaban viviendo. Me he colocado a un lado para que no tropezaran y he seguido mi camino. Sin embargo otros han tenido una sonrisa, como alegría de verme y un deseo de bonanza para conmigo..., estos estaban barriendo la calle, arreglando sus comercios o preparándose para un día normal y como regalado por Dios. Que diferencia, en algo tan simple... Exprimir la noche parece que no trae nada bueno, aunque algunos una y otra vez, cual moscas ante un cristal, lo intentan. No se si será bueno, pero me parece que, muchas noches no dan más de si, auque las exprimas y el resultado, al día siguiente, es nefasto. ¿Será uno de los reflejos más claros de la vida adolescente? Dormir o no dormir..., ¿Será esta la cuestión?


Tags: Jóvenes

Publicado por Luis.cu @ 20:08
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