lunes, 28 de julio de 2008



Esta mañana, un poco libre para mi, gracias a Dios, he estado leyendo un artículo que encontre ayer en el periódico “El Mundo”, sobre el caso de la muerte de una joven llamada Marta. Se decía de manera correcta, que comenzaba el proceso y estudio de su vida, llamándola sierva de Dios, precioso nombre por cierto. Entre otras cosas, aparecía esta pagina web: http://www.causademarta.net  y movido por la curiosidad, la estoy leyendo. Primero una ojeada, pero al final, la estoy devorando, (ya lo notareis por lo largo de este articulo). Interesante os la recomiendo. Y es que me esta gustando contemplar, como en una vida normar y corriente, es más, con un final trágico, se pueda encontrar la grandeza del amor de Dios, y la lucha, la tensión, que no el agobio, del que busca y encuentra, cumpliéndose aquella petición que muchos hacemos en la Plegaria IV de la misa: “Y ahora, Señor, acuérdate de todos aquellos por quienes te ofrecemos este sacrificio...  ...y de aquellos que te buscan con sincero corazón”.

 

Cuantas cosas normales, pero extraordinarias aparecen en la vida de esta sencilla joven. Me gustaría destacar alguna de ellas. Marta creció en el seno de una familia cristiana. Llega el tiempo de las turbulencias y pierde esa relación primera e infantil con Dios que había visto y aprendido en casa. (cuantas vidas paralelas, se pueden leer en la vida de Marta, ¡Dios mío!). Continuo. Tuvo sus “rolletes”. Juventud divino tesoro, que al ser manoseado, no siempre por maldad, si, casi siempre, por ignorancia, no solo va perdiendo el valor..., mas aún es motivo de tantos conflictos y de tantos desprecios. (¿Como no se da cuenta este mundo que, aquello que, con tan acierto se viene llamando pecado, no es algo simplemente malo o prohibido sino es aquello que nos hace esclavos, nos deshumaniza y nos mata poco a poco o rápidamente?. Separados de Dios, nada podemos, nada somos, que verdad tan grande). Marta tuvo un encuentro personal con Cristo, en el silencio, en la compañía de muchísimos jóvenes, en los montes y precioso lugar de oración: Taize. Como he oído decir, es un lugar muy parecido a la fuentes que pueden encontrarse en medio del peregrinar: te paras, bebes y continuas... Así lo vivió también Marta. Aquella había dicho un día a su madre: "no te preocupes tanto, déjame que tropiece, que ya me levantaré…". Pero está claro Dios estaba interesado en esta chiquilla alegre y poco tiempo después escribirá estas letras a una amiga: "Me encuentro en Taizé, en la frontera franco-suiza, en una especie de "campamento" maravilloso, constituido por unas 6.000 personas, pero son gente cargada de ganas de vivir, que tiene como punto de unión a nuestro Dios, y que venimos a pasar una semana, de domingo a domingo… Es curioso, pero cuando descubres algo importante en tu vida, y caes en la cuenta de cosas fundamentales que hasta entonces pasaron inadvertidas a tu lado, te encuentras francamente bien, en paz, y… bueno, creo que sabes lo que te cuento. Todo ser humano, que se plantee el sentido de la vida y cosas alrededor de éste, pasa por esta etapa de la que te hablo. Sé que tú estás en camino, igual que yo y que la mayoría, y creo en ti, por otra parte. Así que, sólo pensando, analizando con tranquilidad, descubrirás cosas maravillosas que nunca pensaste existieran. La vida es genial, Cris, y te escribo porque sé que tú piensas igual. Después de la tormenta, siempre viene la calma".

Otra cosa que quisiera destacar, es como en la Iglesia, Dios se vale de tanta gente buena, anónima, que debemos llamar también, siervos de Dios. Así Marta conocera a Dios en su casa. Crecerá su conocimiento, en un Centro del Opus Dei. Dios no la abandonará nunca (aunque ella durante un tiempo dijera "no querer saber nada de Él), Él se seguirá haciendo presente, a través de: Amigos, Residencias de Estudios, Campamentos, Sacerdotes, Camino Neocatecumenal. Que grande y preciosa es nuestra madre la Iglesia ¡Dios mío!: ¡Gracias por este invento de tu Misericordia, Señor!.

No quiero terminar sin contar lo que más me ha ayudado al leer todo esto. Verdaderamente lo que cambió totalmente a Marta, fue su experiencia de la Misericordia de Dios. Aquel día que estaba escrito en el libro de la Vida, y que sólo sabe Dios, en su infinito amor por sus hijos; arriba de un coche, en una tarde cualquiera, -preciosa la simplicidad y grandeza de todo lo que aconteció-, comenzó a relatar, a un sacerdote itinerante, sus miedos, sus cruces, sus sufrimientos, sus pecados. Que precioso lo que se cuenta y que tantos hemos vivido. De aquel encuentro tan Divino-Humano, salió corriendo, llena de alegría, gritando que era Verdad, que Dios la Amaba y no la había olvidado nunca. Esto creo que es lo principal de esta Historia, por eso aquí me detengo, esperando que también a vosotros os pueda servir como a mi.

Le he tomado cierto cariño a esta tal Marta, que por cierto, mañana será su santo. Puede que un día, no muy lejano, también la Iglesia crea conveniente que brille esta “niña”,  en medio de este Pueblo de Dios, para la vida del mundo, que auque lleno de personas pobres y débiles, sigue siendo mimado por la Belleza y la Bondad de Dios.

Para más información:
http://www.causademarta.net  y  http://grupodejovenes.blogcindario.com/


Tags: Jovenes, Testimonio, Actualidad

Publicado por: Luis.cu @ 14:35
Comenarios (3)  | Enviar
Comenarios
Publicado por: Invitado
miércoles, 06 de agosto de 2008 | 1:18
Bendito sea tu artículo sobre la sierva de Yaveh Marta Obregón. Al igual que tú me quedé impactado por la biografía de esta joven cuando la leí en una página del arzobispado de Burgos. Lo extraño es que no es una historia que tiene nada de sobrenatural ni extraordinaria, como bien dices la vida de Marta era normal y corriente pero tan llena de amor de Cristo, tan sincera, tan coherente con el cristianismo que me ha conmovido y sin pensarlo me comentar sobre ella.

Ay lo que nos hace Martita, debe estar riendo desde el cielo
Publicado por: Invitado
miércoles, 20 de agosto de 2008 | 16:30
Sensacional la noticia de esta guapa jovencita, seguidora de Jesucristo hasta las últimas consecuencias. También yo he leído en la página del Arzobispado de Burgos. Conocí también un link para entrar en el portal que está haciendo una comisión integrada por "fans" de esta mártir de la pureza y tan de nuestros días, que será sin duda un ejemplo de fidelidad para con Xto. muy útil para todos, especialmente para los/las jóvenes de su tiempo.
El link que encontré es:
www.causademarta.net
Gracias por todo y ¡hasta siempre!
Alfredo Gautier.
Publicado por: Josecable
martes, 06 de enero de 2009 | 0:40
Hola:

Acabo de llegar a este blog buscando cosas de Marta. Lo primero decir que me parece genial lo que has escrito. Yo conozco el tema de Marta a través de una compañera suya del Instituto que hoy es monja de clausura en el convento de dominicas de Palencia. Me iba contando poco a poco a través del correo electrónico cosas de Marta, hasta que descubres, cómo ser coherente en el día a día, y vivir una juventud plena. Parece difícil, y a mí se me hace, y mucho, pero se puede. Es un orgullo estar en la Iglesia, aunque tengas todos los defectos del mundo, porque como decía Marta: "Dios no abandona nunca".

Un saludo a todos.