sábado, 26 de julio de 2008



Parece que a algunos no les gusta que los cristianos hagamos las cosas bien hechas... Como siempre nos quieren dentro de las sacristías y sin hacer mucho ruido. Debe de ser un defecto de fabrica del ser pagano, que también tiene defectos claro... Yo la verdad, es que una vez mas he disfrutado con el Encuentro Mundial de la Juventud. La bondad, la verdad y la belleza, son una buena definición para todo lo que allí se ha vivido y hemos podido contemplar. Sigue siendo una pena que una parte de esta sociedad, un tanto hipócrita (no quiero ofender ni exagerar) se vuelve a empeñar en manipular los hechos, en recordarnos defectos y en acallar, con otros acontecimientos, del todo “cutres” y sin sentido, para que no cuente ni exista para la mayoría, un lugar en medio de los hombres, donde se siguen dando lo bueno, lo verdadero y lo bello..., y ese lugar se llama: La Iglesia. Pero que todo no sean piedras para fuera... Ayer, hoy  y siempre, como decía Juan Pablo II, se nos propone, no se nos impone, esta Buena Noticia. Es el tiempo, ya ha llegado, de ofrecer este regalo, a aquellos que lo quieran recibir, “el que tenga sed que venga...”. Preciosas las palabras, llenas de ternura y libertad que ha dicho Benedicto XVI a los jóvenes, buenas para todos: "no estais obligados a permanecer fuera de la Iglesia". Asi se entienden muchas mas cosas que a "garrotazos". No nos empeñemos pues, en demostrar  a gritos y a golpes sus pecados, en denunciar sus falsedades, en atacar siempre con malas caras y semblantes aburridos. Haciendo más difícil el encuentro. Esto no se ve, en la propuesta que se nos dió en el Evangelio. No sigamos tan deseosos de arreglar la vida de los demás, y limpiar sus casas, antes de darnos cuenta que también la nuestra deberá de estar más limpia, para cuando ellos lleguen. Maria Magdalena, no fue denunciada por Jesús. Fue acogida y perdonada, como nunca lo había sido, y ella ya no pudo hacer otra cosa, que seguir al Maestro. La Iglesia, se presento, sin complejos, sin ataques, hasta decían, “mirad como se aman”, siempre con la alegría de saber que aunque, el tesoro estaba en vasijas de barro, era para todos y todos lo “merecían” (necesitaban), ya que había sido ganado por uno solo. Uno por todos. Esta es la lógica desconcertante del Hombre-Dios, Nuestro Señor Jesucristo, para que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Bendito sea Dios que a pesar de nuestro barro, sigue actuando y haciéndose presente en medio de nosotros como precioso Don. Buenos días. bvb


Tags: Actualidad, Jovenes

Publicado por: Luis.cu @ 10:54
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Publicado por: Invitado
sábado, 26 de julio de 2008 | 13:34
Me parece muy acertado lo que dices acerca de la necesidad de cambiar de actitudes ante los no cristianos, y cambiar el juicio y la superioridad por una simpatía humilde. Teb
Publicado por: Invitado
lunes, 28 de julio de 2008 | 10:52
No estas ofendiendo ni exagerando,estas diciendo simplemente la verdad,y tambien es verdad que hay gente que se dedica a criticar y a ver los defectos de los demas y no ven los suyos propios.Pienso que la vida es un regalo de Dios y debemos aprender de nuestros errores para poder mejorar y estar preparados para cuando EL llegue.Todavia quedamos muchos que creemas en la iglesia y tenamos hambre y sed de Dios.Gracias por hacernos ver el mensaje de Dios y mostrarnos la verdad. M.Angeles Sellent