Hoy es uno de esos días, que a uno le apetece escribir... Y siempre que lo haga, perdonad el atrevimiento. No se si es que me ha provocado el calor, la fiesta de Santiago Apóstol y Patrón de España u otros acontecimientos, que siempre los hay. Pero no podía pasar la oportunidad, sin que yo le hiciera caso... «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.» Pues, así de entrada, no apetece... ¡pero que narices...!, esta sabiduría no viene de lo humano, está claro que viene de Dios. Cuantas veces, con la excusa del yo pienso o del discernimiento (que es lo que debe caracterizar a los que llevamos el digno nombre de cristianos), nos inventamos cada discurso: que si no es justo... que si yo tengo razón... que “fulanito” o “menganito” ha dicho... Esto me ha dado mucho que pensar hoy. La Amistad, la Comunión, el trato entre nosotros los humanos, no es siempre fácil, cuantas veces, el otro es para nosotros un enemigo. Que fácil juzgamos, sentenciamos, amordazamos... sin pensar tan siquiera, que el otro, como poco, es igual que yo... mis manías, mis apetencias, mis egoísmos y mis tantas equivocaciones... ¿porque las olvido tan fácilmente?. Dice “no será así entre vosotros”, menos mal..., parece que lo dice en futuro. No dice, “no es así entre vosotros...”, que va, estamos aun, a años luz de que esto ocurra, aun entre los que nos creemos profesionales... en la fe, en el discernimiento y en el acompañar a otros hacia tan supremas enseñanzas y vida. ¡Madre del Amor Hermoso!, cuanto nos falta aun, pero si aun llevamos la “L” de novatos y de practicas, pensando somos, el yo que se... que interesante es ver que los Apóstoles, estando tan cerca de Él, tantas veces, no entienden, no aciertan y aunque se tiran entre si más de un “chupinazo” terminarán bebiendo todos del mismo Cáliz, pufff... “¡Señor mío, y Dios mío!”.
Creo en esta promesa. Quiero que esto se cumpla en mi... (y en todos mis compañeros). Creo en la necesidad de estos signos ente nosotros, para que pueda brillar: La Bondad, La Verdad y La Belleza, que es Cristo. ¿Cómo creerán... como desearán... como encontrarán...?
Pido a Dios, Padre Bueno, hecho servidor de todos y esclavo de todos en Cristo Jesús, que tenga en cuenta a los que poseen estos deseos sinceros en su corazón, para que por encima de ideas o razones, manias o tendencias, convencimientos o dudas, crezcan siempre los deseos de paz, de unidad y de amor, aunque a veces no apetezca... se despide por esta noche... bvb
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