
No soy experto en Derecho. Tampoco he leído mucho sobre las últimas leyes, en las que se supone que se defiende a la mujer o al menor o a los más indefensos de la sociedad, los niños a punto de nacer o los ancianos a punto de morir. Pero tengo la necesidad de opinar, sobre los resultados que brotan de todas estas cosas en nuestra sociedad pos-moderna, que se nos quiere vender como adelantada, en la que supuestamente están aumentando los derechos y los beneficios sociales...
El primer error, creo que está en la “creación de derechos”, pues debería tenerse claro que los derechos son propios de la persona y de la sociedad. No se crean o destruyen. Se puede tener el derecho o privarse de el. O no tener el derecho, aunque se pretenda. No pueden ser nuevos o viejos. Con el empeño de revisar algunos derechos, o aplicar leyes sobre los derechos ya existentes, no siempre se consigue el fin deseado, más aun con el falso deseo de ampliar algunos, se restringen otros, estos fundamentales.
También hay un error en el empeño de castigar, elevar las penas, para el delincuente, en el que se supone recae toda la fuerza del derecho. Se da por sabido que este castigo, provocará la disminución de todos los males.
Tercero: ¿cómo no hacer un verdadero análisis sobre la educación, la formación y la cultura actual, tan baja en valores fundamentales, y en la que tantos miles de expertos están avisando que es el verdadero problema?.
Analizando los casos de violencia domestica, el crecimiento de abortos, el maltrato de niños, el abandono de los mayores, etc. No es nada difícil darnos cuenta, que cada día con el aumento de supuestas libertades, lo que está creciendo es el egoísmo, el individualismo, el desprecio... y con todo ello, aunque lo que se intenta paliar es el sufrimiento de las personas, está naciendo una sociedad llena de rencores y cargada de dolor, angustia y estrés.
Yo cada día me pregunto: ¿cómo podemos estar dándole vueltas a temas tan importantes para el ser humano, sin tener en cuenta los resultados de esta avalancha de nuevos pensamientos, ya experimentados en otros tiempos, que están dando los mismos y nefastos resultados que ya dieron en la antigüedad?, ¿qué en el siglo en que estamos, medio mundo no pueda beber, ni comer, ni vestir, ni habitar en un hogar con la mínima dignidad, no nos está hablando muy mal, de lo que se supone, son adelantos en esta sociedad, que algunos viven con tanto orgullo? Aun que este sería otro tema, en el que ahora no podemos entrar.
Creo que en conclusión, las personas de nuestro tiempo están perdiendo el norte. Por no decirlo de un modo más técnico.
Que hemos perdido el norte, en su segundo significado, quiere decir, que el NORTE, está perdido, que lo estamos perdiendo, y que lo que algunos ahora se empeñan en llamar “nuevos valores”, aparte de destruirnos como seres humanos, no benefician ni arreglan nada al beneficio total de la humanidad.
He oído hablar últimamente de la Ecología Humana, y me sugiere esto que, ciertamente si no nos tomamos enserio al Hombre-Mujer, ¿que nos importa el cambio climático o la desaparición de alguna especie, si los que en definitiva seremos los culpables de tanta destrucción, hemos empezado por destruirnos a nosotros mismos?.
No he querido ser negativo, sino buscar un porqué a tantos problemas que esta sociedad nos está planteando. Y quiero terminar diciendo que cada uno debería sentirse responsable de todo aquello que a su alrededor ve y no le gusta. Cuando alguien hace un ley y el resultado es nefasto, como tantas veces el sufrimiento y el dolor provocados por uno, recaen sobre otro medico de otra especialidad. Cuando alguien proclama una supuesta libertad o liberación y lo que provoca son nuevas esclavitudes. Cuando alguien soluciona problemas y se siente ufano y contento, mientras detrás de esa supuesta solución van quedándose miles de personas en la cuneta.
Termino, aunque de manera rápida, pero esperando provocar una reflexión:
Hay una gran diferencia entre lo que hoy llamamos –los Intelectuales- y la verdadera Sabiduría. La inteligencia, si, viene del estudio, pero la Sabiduría y el Discernimiento de lo que es Bueno Verdadero y Bello vienen de Dios.
Dice la palabra de Dios: “Escucha los preceptos y las leyes que yo te enseño para que las pongan en práctica. Así vivirás. Ten bien presente que ha sido el Señor, nuestro Dios, el que me ordenó enseñarte los preceptos y las leyes que debes cumplir. Obsérvalos y ponlos en práctica, porque así serás sabios y prudente a los ojos de los pueblos, que al oir todas estas leyes, dirán: "¡Realmente este es un pueblo sabio y prudente esta gran nación!". ¿Existe acaso una nación tan grande que tenga sus dioses cerca de ella, como el Señor, nuestro Dios, está cerca de nosotros siempre que lo invocamos?. ¿Y qué gran nación tiene preceptos y costumbres tan justas como esta Ley que hoy promulgo en tu presencia?. Pero presta atención y ten cuidado, para no olvidar las cosas que has visto con tus propios ojos, ni dejar que se aparten de tu corazón un sólo instante. Enséñalas a tus hijos y a tus nietos. (Deuteronomio 4,1.5-9).
Tags: Derecho, Leyes, Actualidad, Sociedad