Es digno a ademirar a Eduardo, no solo por la belleza física que Dios le dio, sino porque decidio cambiar y convertirse.
De que vale la fama, el dinero, un "nombre", si no estas con Dios y con Jesús. De que vale si no sabes el trabajo que pasan nuestros hermanos, si tiene un plato de comida o si tenen donde dormir.
ojala Dios me brindara la oportunidad de conocerte.
te admiro mucho y estoy segura que pronto consegiras tu verdadero amor.como en una entrevista lo dijiste.