domingo, 28 de octubre de 2007
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Bartolomé Blanco Márquez ya ha sido beatificado, junto con muchos otros mártires, en una ceremonia emocionante. Pues bien, el beato Bartolomé fue un laico asesinado con sólo 22 años, secretario de la Juventud de Acción Católica de su pueblo (Pozoblanco), catequista y fundador de sindicatos católicos. Creo que uno de los mejores testimonios de la realidad del martirio está en la carta que escribió poco antes de morir a su novia, Maruja. Por eso la reproduzco aquí. Vale más que cualquier reflexión mía:
-Para ver el video de este testimonio-
Maruja del alma:
Tu recuerdo me acompañará a la tumba y mientras haya un latido en mi corazón, éste palpitará en cariño hacia ti. Dios ha querido sublimar estos afectos terrenales, ennobleciéndolos cuando los amamos en Él. Por eso, aunque en mis últimos días Dios es mi lumbrera y mi anhelo, no impide que el recuerdo de la persona más querida me acompañe hasta la hora de la muerte.
Estoy asistido por muchos sacerdotes que, cual bálsamo benéfico, van derramando los tesoros de la Gracia dentro de mi alma, fortificándola; miro la muerte de cara y en verdad te digo que ni me asusta ni la temo.
Mi sentencia en el tribunal de los hombres será mi mayor defensa ante el Tribunal de Dios; ellos, al querer denigrarme, me han ennoblecido; al querer sentenciarme, me han absuelto, y al intentar perderme, me han salvado. ¿Me entiendes? ¡Claro está! Puesto que al matarme me dan la verdadera vida y al condenarme por defender siempre los altos ideales de Religión, Patria y Familia, me abren de par en par las puertas de los cielos.
Mis restos serán inhumados en un nicho de este cementerio de Jaén; cuando me quedan pocas horas para el definitivo reposo, sólo quiero pedirte una cosa: que en recuerdo del amor que nos tuvimos, y que en este instante se acrecienta, atiendas como objetivo principal a la salvación de tu alma, porque de esa manera conseguiremos reunirnos en el cielo para toda la eternidad, donde nada nos separará.
¡Hasta entonces, pues, Maruja de mi alma! No olvides que desde el cielo te miro, y procura ser modelo de mujeres cristianas, pues al final de la partida, de nada sirven los bienes y goces terrenales, si no acertamos a salvar el alma.
Un pensamiento de reconocimiento para toda tu familia, y para ti todo mi amor sublimado en las horas de la muerte. No me olvides, Maruja mía, y que mi recuerdo te sirva siempre para tener presente que existe otra vida mejor, y que el conseguirla debe ser la máxima aspiración.
Sé fuerte y rehace tu vida, eres joven y buena, y tendrás la ayuda de Dios que yo imploraré desde su Reino. Hasta la eternidad, pues, donde continuaremos amándonos por los siglos de los siglos.
Bartolomé.
Al poco de enviar esta carta, Bartolomé murió al grito de "¡viva Cristo Rey!". A estas horas, ya es oficialmente mártir. En este video se cuenta su historia, bonito ejemplo de lo que fueron los mártires españoles del siglo XX.
Sea esta mi última voluntad: perdón, perdón y perdón. Pero Indulgencia, que quiero vaya acompañada de hacerles todo el bien posible. Así pues, os pido que me venguéis con la venganza del cristiano, devolviendo mucho bien a los que han intentado hacerme el mal.

Tags: actualidad, martires, articulo

Publicado por Luis.cu @ 23:31
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lunes, 22 de octubre de 2007
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El amor puede y debe manifestarse en todo momento, y sería una lástima caer en la cuenta de las oportunidades perdidas cuando ya tiene poco remedio.
Es siempre –hemos que reconocerlo– el egoísmo, la intolerancia, una prepotencia desmedida, la indiferencia ante la forma de ser o los gustos de los demás, la arrogancia, en suma, de sentirnos perfectos lo que nos impide amar como debemos (video duración 1' 46").
Un video estupendo para los que corren demasiado y no recuerdan que lo más importante en este momento, ayer y siempre es el Amor.
(enlace para ver el video)

Tags: video, actualidad

Publicado por Luis.cu @ 21:09
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La historia de España de Marcelino Menéndez Pelayo
Descubra por qué Rosa Regás quiere quitar la estatua de Menéndez Pelayo de la Biblioteca Nacional. (Perdonad esta ironía)
En esta obra, hecha a partir de distintos textos de la obra de Menéndez Pelayo, seleccionados por Jorge Vigón, el lector no encontrará un manual de historia, sino la brillante reflexión sobre nuestro pasado común de una de las cabezas más significadas de la historia del pensamiento español.
“Yo, a falta de grandezas que admirar en el presente, he tomado sobre mis hombros la tarea de testamentario de nuestra cultura española”. Así lo afirmó Marcelino Menéndez Pelayo, padre del moderno pensamiento conservador español y autor de una ingente obra que recorre toda la historia y la cultura de España.
Fiel al dicho de que “para amar nuestra nación, primero ésta debe ser amable”, sus escritos no son fruto de planteamientos nacionalistas (ideología moderna, extraña al pensamiento clásico y que tan tristes frutos nos está ofreciendo), sino que se enmarcan en la auténtica concepción tradicional de lo político: un amor concreto a la forma histórica de lo español en cuanto que bueno y digno de elogio, y no en cuanto español.
Así, podrá repasar, con Menéndez Pelayo, las causas de la decadencia del Imperio visigodo, que propiciaron la invasión musulmana de la península, cómo convivían realmente las tres culturas en la España Medieval, el descubrimiento de América o las consecuencias del advenimiento de la Casa de Borbón.
Menéndez Pelayo es el guía perfecto que, sin perderse en la multitud de hechos que conforman nuestra historia, con su enorme sabiduría y amenidad, nos descubre el valor de la continuidad y de la tradición que hicieron grande nuestra nación.

Recomendación de Criteria Club de lectores.

Tags: actualidad, politica, historia

Publicado por Luis.cu @ 20:57
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El Pontificio Consejo Justicia y Paz ha publicado las «Bienaventuranzas del político» formuladas por el siervo de Dios, el cardenal Van Thuân –quien presidió el dicasterio- en 2002, año de su muerte. Estas propuestas las ha vuelto a presentar el cardenal Renato Martino -actualmente al frente de Justicia y Paz- en su discurso del pasado 8 de octubre en La Plata (Argentina). Ofrecemos el texto.
1. Bienaventurado el político que tiene un elevado conocimiento y una profunda conciencia de su papel.
El Concilio Vaticano II definió la política «arte noble y difícil» (Gaudium et spes, 73). A más de treinta años de distancia y en pleno fenómeno de globalización, tal afirmación encuentra confirmación al considerar que, a la debilidad y a la fragilidad de los mecanismos económicos de dimensiones planetarias se puede responder sólo con la fuerza de la política, esto es, con una arquitectura política global que sea fuerte y esté fundada en valores globalmente compartidos.
2. Bienaventurado el político cuya persona refleja la credibilidad.
En nuestros días, los escándalos en el mundo de la polí! ;tica, ligadas sobre todo al elevado coste de las elecciones, se multiplican haciendo perder credibilidad a sus protagonistas. Para volcar esta situación, es necesaria una respuesta fuerte, una respuesta que implique reforma y purificación a fin de rehabilitar la figura del político.
3. Bienaventurado el político que trabaja por el bien común y no por su propio interés.
Para vivir esta bienaventuranza, que el político mire su conciencia y se pregunte: ¿estoy trabajando para el pueblo o para mí? ¿Estoy trabajando por la patria, por la cultura? ¿Estoy trabajando para honrar la moralidad? ¿Estoy trabajando por la humanidad?
4. Bienaventurado el político que se mantiene fielmente coherente,
con una coherencia constante entre su fe y su vida de persona comprometida en política;
con una coherencia firme entre sus palabras y sus acciones;
con una coherencia que honra y respeta las promesas electorales.
5. Bienaventurado el político que realiza la unidad y, haciendo a Jesús punto de apoyo de aquélla, la defiende.
Ello, porque la división es autodestrucción. Se dice en Francia: «los católicos franceses jamás se han puesto en pié a la vez, más que en el momento del Evangelio». ¡Me parece que este refrán se puede aplicar también a los católicos de otros países!
6. Bienaventurado el político que está comprometido en la realización de un cambio radical,
y lo hace luchando contra la perversión intelectual;
lo hace sin llamar bueno a lo que es malo;
no relega la religión a lo privado;
establece las prioridades de sus elecciones basándose en su fe;
tiene una charta magna: el Evangelio.
7. Bienaventurado el político que sabe escuchar,
que sabe escuchar al pueblo, antes, durante y después de las elecciones;
que sabe escuchar la propia conciencia;
que sabe escuchar a Dios en la oración.
Su actividad brindará certeza, seguridad y eficacia.
8. Bienaventurado el político que no tiene miedo.
Que no tiene miedo, ante todo, de la verdad: «¡la verdad –dice Juan Pablo II– no necesita de votos!».
Es de sí mismo, más bien, de quien deberá tener miedo. El vigésimo presidente de los Estados Unidos, James Garfield, solía decir: «Garfield tiene miedo de Garfield».
Que no tema, el político, los medios de comunicación. ¡En el momento del juicio él tendrá que responder a Dios, no a los medios!

Tags: Politica, Iglesia, actualidad

Publicado por Luis.cu @ 20:49
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domingo, 14 de octubre de 2007
sábado, 13 de octubre de 2007
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Un buen articulo de Alfonso Aguiló.
De la misma manera que la inteligencia humana logra sacar del petróleo energía para que los aviones vuelen, o consigue producir luz eléctrica a partir del agua embalsada, también la inteligencia puede y debe actuar para obtener lo mejor de nuestra vida sentimental.
Pensemos, por ejemplo, en un sentimiento de miedo que nos está empujando a actuar cobardemente y traicionar nuestros principios. Ante ese estímulo, quizá deseamos claudicar, pero, al tiempo, queremos sobreponernos y superar el miedo. Ese doble nivel supone una doble incitación, una doble llamada, un doble obstáculo: de nuevo vemos que unos valores sentidos nos llaman desde nuestro corazón, y unos valores pensados desde nuestra cabeza.
Ante ese dilema, decidimos. Y, al hacerlo, entregamos el control de nuestro comportamiento a una u otra instancia: a la cabeza o al corazón. Lo propiamente humano es actuar de acuerdo con los dictados de sus valores pensados, aunque en algunos casos esos valores estén inevitablemente enfrentados al sentimiento.
Hablas de dar prioridad a la cabeza sobre el corazón: ¿eso no conduce a estilos de vida fríos y cerebrales, ajenos a los sentimientos?
No se trata de partir al hombre en dos mitades: la cabeza y el corazón. Es preciso integrar cabeza y corazón, y el hecho de que la inteligencia tutele la vida sentimental no quiere decir que deba aniquilarla. Al contrario, la inteligencia –si es verdaderamente inteligente, y perdón por la redundancia– debe preocuparse de educar los sentimientos; no dedicarse a apagarlos sistemáticamente, sino a estimular unos y contener otros, según sean buenos o malos, adecuados o inadecuados.
Por ejemplo, la indignación puede ser adecuada o inadecuada. Ante una situación de injusticia grave que presenciamos, lo adecuado es sentir indignación, y si no es así, será quizá porque no percibimos esa injusticia (y esa ignorancia puede ser culpable), o porque percibimos la injusticia pero nos deja indiferentes (quizá por una mala insensibilidad, o por falta de compasión y de sentido de la justicia), o porque incluso nos alegra (en cuyo caso hay odio o envidia).
Sentir indignación ante la injusticia es algo positivo. Lo que probablemente ya no lo será es que esa indignación nos lleve a la furia, la rabia o la pérdida del propio control.
Entonces, ¿cuál es la misión de la inteligencia en la educación de los sentimientos?
Debemos utilizar los afectos –vuelvo a glosar a José Antonio Marina– como utilizamos, por ejemplo, las fuerzas de la naturaleza. No podemos alterar las mareas, ni el viento, ni el encrespamiento del oleaje, pero podemos utilizar su fuerza para navegar.
El viento, la marea, el oleaje, las tormentas, etc., son como las fuerzas de los sentimientos espontáneos: surgen sin que podamos hacer nada por evitarlos, al menos en ese momento. Gracias a la inteligencia, podemos hacer que nuestra vida tome un determinado rumbo afectivo, con objeto de llegar al puerto de destino que buscamos. Para lograrlo, es preciso contar con esas fuerzas irremediables de nuestra afectividad primaria, pero sabiendo emplearlas de modo inteligente. El manejo del timón y nuestra habilidad con el juego de las velas es como la guía que la inteligencia ejerce sobre los sentimientos a través de la voluntad.
Una inteligente educación de los sentimientos y de la voluntad hará que sepamos adónde queremos ir, escojamos la mejor ruta, preveamos en lo posible las inclemencias del tiempo, y manejemos con pericia nuestros propios recursos para hacer frente a los vientos contrarios y aprovechar lo mejor posible los favorables.
http://www.interrogantes.net/

Tags: actualidad, articulo, inteligencia

Publicado por Luis.cu @ 13:34
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viernes, 12 de octubre de 2007
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Oración del Papa Juan Pablo II:
Doy fervientes gracias a Dios por la presencia singular de María en esta tierra española donde tantos frutos ha producido. Y quiero encomendarte, Virgen santísima del Pilar, España entera, todos y cada uno de sus hijos y pueblos, la Iglesia en España, así como también los hijos de todas las naciones hispánicas.
¡Dios te salve, María, Madre de Cristo y de la Iglesia! ¡Dios te salve, vida, dulzura y esperanza nuestra!
A tus cuidados confío esta tarde las necesidades de todas las familias de España, las alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos, el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos.
Te encomiendo la fidelidad y abnegación de los ministros de tu Hijo, la esperanza de quienes se preparan para ese ministerio, la gozosa entrega de las vírgenes del claustro, la oración y solicitud de los religiosos y religiosas, la vida y el empeño de cuantos trabajan por el reino de Cristo en estas tierras.
En tus manos pongo la fatiga y él sudor de quienes trabajan con las suyas; la noble dedicación de los que transmiten su saber y el esfuerzo de los que aprenden; la hermosa vocación de quienes con su conciencia y servicio alivian el dolor ajeno; la tarea de quienes con su inteligencia buscan la verdad.
En tu corazón dejo los anhelos de quienes, mediante los quehaceres económicos procuran honradamente la prosperidad de sus hermanos; de quienes, al servicio de la verdad, informan y forman rectamente la opinión pública; de cuantos, en la política, en la milicia, en las labores sindicales o en el servicio del orden ciudadano prestan su colaboración honesta en favor de una justa, pacífica y segura convivencia.
Virgen Santa del Pilar: aumenta nuestra fe, consolida nuestra esperanza, aviva nuestra caridad. Socorre a los que padecen desgracias, a los que sufren soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo. Fortalece a los débiles en la fe. Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios. Protege a España entera y a sus pueblos, a sus hombres y mujeres. Y asiste maternalmente, oh María, a cuantos te invocan como Patrona de la Hispanidad.
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Tags: Virgen del Pilar, oración, Juan Pablo II

Publicado por Luis.cu @ 11:38
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jueves, 11 de octubre de 2007
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Esta mañana, me ha dado por pensar...
Creo que es de lo mejor que puede hacer un ser humano: PENSAR.
¿Como puede uno entrar en si mismo?. Investigar en la memoria. Encontrar momentos olvidados. Construir ideas y hacerlas realidad. Preparar los planes para el día...
Cada día me sorprendo más, de lo bien aprovechado que está el tiempo, cuando nos detenemos y hacemos lo que es propiamente nuestro. Cada día me sorprendo más cuando pasan los días y uno no ha tenido ni un momento para detenerse.
Por eso quería contaros esto hoy.
Es necesario buscar momentos, para pensar las cosas que hacemos. Para repasar las cosas que hicimos. Para ser conscientes de la importante o superfluo de lo que estamos haciendo.
No caigamos en la simple tentación de dejarnos llevar por lo inmediato. Por todo lo que, corriendo a nuestro alrededor, parece escaparse. Como decía alguien al ver correr a sus amigos debajo de la lluvia: ¿Qué ahí delante no llueve?. Los ejemplos nunca son del todo acertados, pero este me viene bien, para entrar en lo que hoy pensaba.
Estaba lloviendo, por lo tanto, algunos planes no se podían realizar. Pero tenia tantas cosas que hacer... Gracias a la lluvia de hoy, he puesto muchas cosas en orden.
Que simple es todo si no se tiene prisa. Y cuanto adelanta uno si no corre...
Un instante, un momento tan valioso, vale la pena presentarlo a los que van tan deprisa, que no les queda ni tiempo para vivir. Perdonarme el atrevimiento.
Esto simplemente es un consejo.
Cada día un rato, para los creyentes: después o durante la oración.
Para los no creyentes, cuando tengan la dicha de poder hacer silencio, interior y exterior. Vale la pena. Cuantas cosas serian diferentes en este mundo si se pensaran un poco.
Ahora pienso en los políticos, en los intelectuales, en las personas normales, en todos... Mira que es difícil pensar. Pero todo es ponerse. Y se sabe, es seguro, funciona.
Algunos dirán: ¡Prefiero no pensar!. Que sepan que otros pensar por el.
Y... que triste, por que algunos piensan cada cosa...
Algún día me gustaría escribir algo sobre el arte de pensar.
Pero... PENSAR BIEN... ¡te animas!.

Tags: articulo, pensar, silencio

Publicado por Luis.cu @ 14:51
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miércoles, 10 de octubre de 2007
Textos de Juan Pablo II
Queridos enfermos: no he venido únicamente a traeros mi aliento humano, sino también, y sobre todo, para traeros el consuelo de la fe cristiana. He venido para deciros que vuestras enfermedades están inscritas en el plan de amor paterno y exigente de Dios. No veáis en ellas una ciega fatalidad, sino una prueba siempre providencial, aunque desde el punto de vista puramente humano sea a veces oscura e incomprensible.
Elevad vuestros ojos a Cristo, que aceptó la prueba de su pasión. Miradlo a El, inocente, que ofreció sin reservas su vida para salvar a todos los hombres; a El que se confió a Dios, su Padre, con total abandono. En un primer momento, como bien sabéis, pidió que se apartara aquel cáliz amargo; con todo, enseguida añadió: «pero no se haga mi voluntad, sino la tuya» (Lc 22, 42). Y su sufrimiento se convirtió para nosotros en causa de salvación, de perdón, de vida.
Vuestra unión con el sufrimiento de Cristo constituye el culmen de vuestra actitud de fe. Aquellos que han sido llamados a compartir el dolor con Cristo no sufren un castigo, sino que son invitados a participar en una tarea comprometedora y fecunda, pues su sufrimiento, si es aceptado y ofrecido con amor, se transforma en fuente de gracia, de paz y de gozo. Se convierte en ese camino, estrecho si, pero que es el que conduce al Paraíso [A los enfermos, en el Santuario de la Virgen de Civita, Gaeta, Italia, 25-VI-1989]
El gran valor del dolor ofrecido
Os pido, por tanto, hermanos y hermanos que sufrís, que os metáis con fe en el misterio de la cruz de Cristo, ofreciéndole vuestro dolor humano, para que El, uniéndolo al suyo, lo ofrezca al Padre como ofrenda pura. Los Santos, los cristianos auténticos, iluminados por la gracia, han intuido el significado y la fecundidad de sus dolores [A los enfermos de Terni, 19-I11-1981].
El alegre anuncio que la fe nos trae es precisamente este: Dios, en su bondad, ha salido al en cuentro del hombre. Ha obrado, de una vez para siempre, la reconciliación de la humanidad consigo mismo, perdonando las culpas y creando en Cristo un hombre nuevo, puro y santo.
Nunca debemos olvidar que nuestra reconciliación ha costado al Padre un precio tan alto. ¿Y como no darle gracias por este amor que nos ha traído con la salvación, la paz y la alegría? [Audiencia general, 13-IV-1983]
Uníos a Cristo como lo hizo la Virgen
Por medio de la fe, Maria esta unida perfectamente a Cristo en su despojamiento. A los pies de la cruz, Maria participa por medio de la fe, en el desconcertante misterio de ese despojamiento. Por medio de la fe, la Madre participa en la muerte del Hijo, en su muerte redentora; pero, a diferencia de la fe de los discípulos que huían, la suya era una fe mucho más iluminada. Jesús en el Gólgota, a través de la cruz, ha confirmado ser el «signo de contradicción», predicho por Simeón. Al mismo tiempo se han cumplido las palabras dirigidas por él a Maria: «¡Y a ti misma una espada te atravesará el alma!» [Carta Encíclica Redemptoris mater, n. 18]. La espada atravesó su corazón, causando un dolor indecible: ¡el sufrimiento más grande preparado para Maria en este camino de fe, a través del cual seguía a Cristo! Maria estaba de pie ante la cruz en el Gólgota (...). En la Anunciación había exclamado: «Hágase en mi según tu palabra» (Lc 1, 38). Ahora renueva la misma disponibilidad en el momento del mas grande dolor. ¿Quién es en ese momento su Madre? Es la que esta ante la cruz, la que escucha con obediencia heroica de fe la Palabra de Dios, la que con todo el dolor de su corazón cumple, junto con su Hijo, la voluntad del Padre [Alocución en el Via Crucis, 1-IV-1988].
www.arvo.net

Tags: sufrimiento, evangelio, Juan Pablo II

Publicado por Luis.cu @ 0:24
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sábado, 06 de octubre de 2007
Ramón me ha pasado este artículo...precioso.
A veces, Dios permite ciertos sucesos, para que podamos comprobar de forma evidente e incuestionable, la deriva tan errónea por la que se conduce nuestra cultura, pues con frecuencia ocurre que solamente reaccionamos ante el mal, cuando hemos llegado a ver su rostro en toda su crudeza.
Me estoy refiriendo a un caso que se hizo público en Milán (Italia) a finales de verano: Una mujer embarazada de tres meses, esperaba gemelos. Al hacerse la prueba de la amniocentesis, se le comunica que uno de los gemelos tiene el síndrome de Down, por lo que solicita un aborto selectivo. Llegado el momento de la intervención, los fetos se intercambian su posición y la doctora elimina por equivocación al “sano”, dejando vivo al que quería matar. Comprobado el error, tras los pertinentes análisis, días más tarde, la madre decide acabar también con el gemelo Down que continuaba vivo en su seno.
El caso es especialmente dramático, pero la cuestión de fondo no varía con respecto a los demás casos de aborto: El problema moral está en el endiosamiento de nuestro deseo. Perseguimos una realidad a medida de nuestros planes, y cuando las expectativas no se cumplen, somos capaces de autoerigirnos en dueños de la vida del prójimo, sin detenernos ante nada. Esta es la inquisición contemporánea: ¡nuestra santa voluntad!: Si un niño es deseado, hoy en día podemos llegar a mimarlo hasta hacer de él nuestro tirano; y si no fuera deseado, procederemos a eliminarlo sin miramientos. Soy consciente de la dureza de estas palabras, pero estaría falseando la realidad si cayese en la tentación de dulcificarlas. Me limito ahora a añadir una serie de reflexiones complementarias:
+ La dignidad de los síndrome de Down: ¿Somos conscientes de que los síndrome de Down han desaparecido prácticamente de nuestra sociedad? Bien es verdad que todavía conocemos algunos de edad más avanzada, pero… ¿dónde están los menores de 10 años, por ejemplo? Estamos ante uno de esos tabúes de los que a nadie le gusta hablar, porque presentimos muchas complicidades encubiertas.
¿Quién sería capaz de mirar a los ojos de estos niños y negarles su dignidad? ¿Quién se siente con derecho a definir y a establecer el concepto de “normalidad”, más allá del cual el derecho a la vida quedará sin protección?
+ La prueba de la amniocentesis: A raíz de este triste episodio de Milán, el presidente de la Sociedad Española de Ginecología, Manuel Bajo Arenas, explicaba que «…si una embarazada se somete a la amniocentesis, normalmente aborta si el resultado es positivo. Si no, ¿para qué se iban a hacer la prueba?». Lo cual plantea la responsabilidad moral de quienes, en su intencionalidad, se hacen cómplices de este grave pecado. La forma tan trivial en la que se oferta y realiza la amniocentesis en el sistema sanitario, está contribuyendo a desdibujar en muchas conciencias el principio de la inviolabilidad del don de la vida. Es un contrasentido que un diagnóstico médico se convierta en una sentencia de muerte.
+ Autopsia obligatoria: Parece que a nadie le llama la atención el hecho de que el diagnóstico de una amniocentesis sea suficiente para autorizar un aborto y que, sin embargo, posteriormente no se exija una autopsia para comprobar si verdaderamente el diagnóstico había sido acertado. ¡Cuántas sorpresas nos llevaríamos si pudiésemos comprobar la veracidad de tantos alarmismos a los que se recurre para cubrirse las espaldas! ¿Quién no conoce a alguien, que según diagnóstico médico, tendría que estar muerto hace tiempo?
+ Lo más grave, la impenitencia: En el momento en que aquellos padres, cuyo nombre desconocemos –y preferimos que así sea- supieron que el gemelo “sano” había sido eliminado por error, dispusieron de una ocasión de oro para reparar el error cometido. Pudieron haber interpretado lo ocurrido como una llamada a rectificar sus valores de vida... Tras lo sucedido, podrían haber comprendido que el «error» no había estado en la elección del feto, sino en el aborto mismo. Pero, sin embargo, ¡¡volvieron a tropezar en la misma piedra…!! Quizás esto sea lo más grave de este caso –y no me estoy ahora refiriendo a esos padres-: el hecho de que nuestra sociedad mantenga la permisividad ante el aborto, a pesar de que seamos testigos de tantos dramas.
+ ¡Cuida de tu hermano débil!: Cuando en nuestras familias cristianas nacía un hijo con algún tipo de minusvalía o enfermedad crónica, nuestros padres nos inculcaban y educaban para que fuésemos sus custodios hasta el fin de sus días: “¡Cuida siempre de tu hermano débil!” –se nos decía-. Ahora resulta que ha sido el gemelo sano quien ha dado una lección a sus padres sobre cómo cuidar a su hermano enfermo. ¡Paradojas de la vida! Como también es una paradoja que haya miles de familias deseosas de adoptar y abiertas a acoger en adopción a quienes otros han desechado. ¡Que “vivan” los síndrome de Down!

Tags: hijos, padres, religión, actualidad

Publicado por Luis.cu @ 1:56
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martes, 02 de octubre de 2007
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www.ponlacara.com
Son un grupo de jóvenes - y algun@ menos joven- de la Vicaría I, en la zona Noreste de la Diócesis de Madrid y asumen la responsabilidad de ponlacara.com.
ponlacara.com es una de las muchas iniciativas de la Misión Joven que ha convocado el Cardenal de Madrid D. Antonio María Rouco Varela.
Dicen que ponlacara.com es un lugar de encuentro donde los jóvenes se puedan plantear preguntas.
Yo desde este bolg, la recomiendo. Son admirables los frutos de esta misión y uno de ellos es esta pagina en la que muchos jóvenes y también tu, que estas leyendo esto, puedes participar.
Como dice un amigo mío: “lo que piensas no interesa, pon un comentario”.

Tags: Jovenes, actualidad, pastoral

Publicado por Luis.cu @ 19:17
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lunes, 01 de octubre de 2007
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Y el Papa en 1927 declara Patrona de todas las Misiones católicas del mundo a esta jovencita muerta a los 24 años, que no salió de su país ni de su convento, jovencita débil de salud, delgada, rubia, de ojos azules muy vivaces, de sonrisa siempre amable y palabras siempre alegres, de cejas arqueadas, de boca pequeña y facciones delicadas, que ofreció su vida en holocausto de amor a Dios, por la santificación de los sacerdotes y la conversión de los que aún no aman a Cristo como hay que amarlo.
El Papa Juan Pablo II la declaró Doctora de la Iglesia. Su fiesta se celebra cada año el 1 de octubre y los favores que Santa Teresita sigue obteniendo a los que le rezan con fe y a quienes leen su autobiografía "Historia de un alma", son incontables. Una vez más se cumple la profecía de Jesús: "Los últimos de este mundo, serán los primeros en el Reino de Dios"
http://www.mercaba.org/FICHAS/Santos/TLisieux/teresa_lisieux.htm

Tags: Misiones, Santa Teresita

Publicado por Luis.cu @ 9:55
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Esta foto, no es fácil de encontrar, por eso quería compartirla con todos vosotros.
Nuestro querido Juan Pablo II, celebro en Valencia la solemne Eucaristía con el Santo Cáliz de la Cena del Señor, que se venera en la Catedral.
Fue una preciosa celebración en la que se ordenaron 141 diáconos de toda España.
En su homilía, el papa nos invitó a revivir la gracia que hemos recibido por la imposición de las manos. Nos invitó a dar a los fieles el verdadero pan de la palabra, en fidelidad a la verdad de Dios y a las enseñanzas de la Iglesia.
Nos pidió que facilitemos el acceso de los fieles a los sacramentos y, en primer lugar, al sacramento de la penitencia, siendo nosotros mismos asiduos en su recepción.
Todavía parecen resonar sus palabras: Ser “uno más” en la profesión, en el estilo de vida, en el modo de vestir, en el compromiso político, no os ayudaría a realizar plenamente vuestra misión; defraudaríais a vuestros propios fieles que os quieren sacerdotes de cuerpo entero: liturgos, maestros, pastores, sin dejar por ello de ser, como Cristo, hermanos y amigos.
Al recordar hoy estas palabras renovamos nuestros deseos de servir al Pueblo de Dios como él lo ha hecho, con su entrega y generosidad, plenamente consagrados a nuestra misión sacerdotal. Así renovaremos la gracia inagotable del sacerdocio católico y crecerá nuestra unidad .Al final de la Eucaristía, el Papa entregó un mensaje a los seminaristas de España, en el que señala que se preparan a ser "futuros sacerdotes en un mundo que necesita ver huellas claras del evangelio".
Pidamos a Dios por la vocaciones sacerdotales, y por los sacerdotes, para que en medio de los gozos y sufrimientos, permanezcan fieles al don recibido.

Tags: Juan Pablo II, Valencia, Santo Caliz.

Publicado por Luis.cu @ 3:39
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